Reflexión del fin de año 2017: ¿Qué es lo mas importante que estamos viviendo hoy en día?…

Vivimos la cuarta revolución tecnológica: Web 4.0. y la “Industria 4.0”

Hoy vivimos sin dudas una gran revolución tecnológica. Afirmar que en todos los estamentos de la vida está presente la tecnología de la información es una realidad cada vez con mayores implicaciones en los hábitos personales y sociales del hombre.La tecnología está cada vez mas disponible y cambia constantemente nuestra forma de ser, queramos o no. Muchos buscan mejorar su “calidad de vida” teniendo el “teléfono” más inteligente (término que por cierto debería redefinirse pues lo que menos se usa es la línea telefónica) teniendo el mejor servicio de internet, teniendo la mejor computadora o laptop, teniendo accesorios interconectados como relojes, autos, todo lo conectado a la casa, es decir, ya estamos en la era de “Internet de las Cosas” (IoT, Internet of Things) o la llamada web 4.0 o también la “Industria 4.0” donde todo lo electrónico tiene una conexión (URL) a la Internet (IIoT, Industrial Internet of Things). En esta misma línea de tendencia podemos incluir que están ya conectaros a Internet, miles de cámaras de seguridad, semáforos, tarjetas de crédito y cuentas bancarias, redes satelitales y cosas que rayan entre la ciencia ficción y la realidad como son los Nanobots, robots o nano-máquinas desarrollados con nanotecnología a un nivel microscópicos. 

Quiero llamar a la reflexión con las siguientes preguntas ¿TODO lo que está conectado a la red es seguro?, ¿Estamos seguros hoy y en el futuro?, ¿Qué implicaciones en nuestra cotidianidad tiene que todo esté conectado a la Web?.

Cuando afirmamos que hoy todo este conectado a la web, es una realidad contundente y la respuesta al tema de si estamos seguros o que tan seguro estamos, es también muy fácil de responder si conocemos cómo está compuesta la Web. La Web Legal es manejada públicamente por las redes sociales, Amazon y otros sitios de compras, blogs y cualquier otra web que esté indexada en buscadores como Firefox, Google, Yahoo o Bing lo que representa apenas el 1% de toda la Web. Este 1% incluye a 1,800 millones de páginas web, 3,800 millones de personas conectadas, 7,000 millones de dispositivos y mas de 6 millones de servidores y computadores funcionando como un solo servidor. El otro 99% está conformado por la Deep Web, que es un espacio en Internet 500 veces más grande, de aproximadamente 7,500 terabytes, al que necesitas llevar herramientas especiales para mantener una conexión segura y cifrada antes de poder entrar. En este espacio, interactúan  millones de sitios misteriosos, muchos de ellos con actividad ilegal.

Con esta información, la respuesta a mis preguntas sobre la seguridad de que todo esté conectado, debe preocuparnos, pues en este momento si estás leyendo esta información desde algún dispositivo con cámara, micrófono o pantalla táctil conectado a Internet corres el peligro de que la misma esté siendo monitoreada por alguien cuya intención es desconocida.

Vivimos la tercera gran revolución humana: La revolución de la inteligencia

Con base en el artículo de: José Luis Cordeiro quien es el Director, Nodo Venezuela, de The Millennium Project y Profesor de Singularity University, NASA Ames, Silicon Valley, California.

Hoy vivimos la tercera gran revolución humana, la «revolución de la inteligencia». Muchos pensadores coinciden en que estamos entrando en una nueva era de una verdadera transformación en seres humanos súper-avanzados por la incorporación tecnológica y la generación de una nueva forma de hacer Ciencia. A tal nivel de relevancia que ha sido descrito por algunos expertos como análogo al cambio evolutivo del hombre de los simios a los homo-sapiens.

Las base del cambio está en: la Ingeniería Genética, Nanotecnología, Cyborgs, Inteligencia Artificial, Redes Neuronales, Neurociencia y Física Cuántica. La Ley de Moore (Gordon Moore es cofundador de Intel) describe como la capacidad de los computadores se duplica aproximadamente cada dos años, igualmente la aceleración de los avances científicos están alineados con los cambios tecnológicos.

El 2010 marcó la era cuando el hombre creó vida dentro de un laboratorio. El biólogo Craig Venter creó una bacteria artificial, sintética, denominada Synthia y luego con la decodificación de la secuencia del genoma humano y la clonación se tuvo las herramientas para hacer realidad el proceso inductivo-evolutivo apoyado, por ejemplo, por el gobierno de Estados Unidos al desarrollar un proyecto denominado “Nano-Bio-Info-Cogno tecnologías” bajo el patrocinio de la National Science Foundation (NSF) y del Departamento de Comercio. El objetivo de este proyecto es la aplicación conjunta la Nanotecnología, Biotecnología, Infotecnología y Ciencias Cognitivas en el desarrollo el nuevo ser humano para el año 2030.

La realidad es que nuestra especie va a continuar evolucionando pero, ya no mediante la lenta y aleatoria evolución biológica, sino a través de una rápida y directa evolución tecnológica. Hoy hay muchas fronteras que se están volviendo difusas y confusas entre lo que parecían verdades universales tales como: la vida como antítesis de la muerte y lo inanimado, lo virtual de lo real, el mundo interior del mundo exterior, el “yo” del “otro”, incluso lo natural de lo “no” natural. ¿Qué es la vida? ¿Qué es la vida natural? ¿Qué es la vida artificial? Estas son preguntas profundas y las respuestas son hoy muy complicadas.

Estamos iniciando un largo camino hacia un futuro lleno de grandes oportunidades y riesgos. El Transhumanismo es un movimiento cultural e intelectual que afirma la posibilidad y necesidad de mejorar la condición humana, basándose en el uso de la razón aplicada bajo un marco ético sustentado en los derechos humanos y en los ideales de la Ilustración y del Humanismo. Esta “mejora” se llevaría a cabo desarrollando y haciendo disponibles tecnologías que aumenten las capacidades físicas, intelectuales y psicológicas de los seres humanos. Muchas de estas tecnologías ya existen o están en vías de desarrollo y su aplicación a gran escala sin duda modificará a la sociedad de muchas formas.

En este sentido, ya están apareciendo los primeros Transhumanos y Post-humanos del futuro. De hecho, las personas que modifican y mejoran sus cuerpos con implantes, marcapasos y prótesis, por ejemplo, son apenas el inicio del Transhumanismo real.

El Problema Ambiental

Una condición histórica que no terminamos de tomar conciencia de su impacto, es el problema del medio ambiente. Solo percibimos los efectos de este problema cuando ocurren un incidentes en nuestro entorno más próximo. Pero lo que afecta al ambiente global no generar preocupación e incluso cuando se presentan mega-huracanes, mega-terremotos, mega-tormentas y mega-sequías la preocupación no pasa ser un evento local con afectaciones locales sin que esto movilice realmente a los líderes del mundo a hacer acciones contundentes a nivel global. Lo cierto es que hoy se ha agravado lo suficiente como para manifestarse en todo nuestro planeta multi-efectos que hacen pensar a muchos expertos que ya es tarde para revertir las causas.

Cuando decimos “problema ambiental” nos referimos al maltrato generado por la humanidad a lo largo de la historia, que trae como consecuencias la crisis que afecta actualmente a nuestro planeta y a todos nosotros. La “naturaleza viva” que aun nuestro planeta es la que está sosteniendo nuestra vida actual, no podríamos existir si esta “naturaleza viva” desapareciera o disminuyera de tamaño. Todos el desarrollo tecnológicos e infraestructura que forma la antroposfera no puede existir por sí misma en forma independiente, necesita de la “naturaleza viva” para crear nuestra biósfera es decir, la “esfera de vida” de nuestro planeta.

En 1966 el economista ecológico K. Boulding expresó la idea de que la tierra era como una nave espacial, tripulada por miles de millones de pasajeros y con recursos limitados que deben ser utilizados en forma racional y moderada para poder asegurar la supervivencia de la humanidad. Esta idea, se convirtió en una gran contribución para la toma de conciencia de que vivimos en un mundo finito.

Hasta ayer, la humanidad consumió todos los recursos naturales que el planeta era capaz de generar y hoy podemos afirmar que estamos viviendo en «default” ambiental. A continuación algunos datos:

  1. Según estudios científicos sobre los Impactos de la pérdida de biodiversidad en los ecosistemas oceánicos, revelan que la fauna marina se encuentra en una situación de auténtico peligro lo que repercutirá en la calidad de vida de la especie humana ya que, entre otras cosas, el mar provee del 50 % del oxígeno que respiramos y constituye un filtro para la contaminación, además de una fuente de alimento esencial.
  2. En los últimos 100 años el planeta ha perdido casi la mitad de su superficie forestal. Y, como señalan informes de la FAO (Organización de la Alimentación y la Agricultura, la Tierra sigue perdiendo de forma neta cada año 11,2 millones de hectáreas de bosques vírgenes. Como consecuencia fundamentalmente de su uso como fuente de energía (cerca de 2000 millones de personas en el mundo dependen de la leña como combustible), de la expansión agrícola y ganadera y de la minería y de las actividades de compañías madereras que, a menudo, escapan a todo control.
  3. Esta disminución de los bosques, particularmente grave en el caso de las selvas tropicales, no sólo incrementa el efecto invernadero, al reducirse la absorción del dióxido de carbono sino que, además, agrava el descenso de los recursos hídricos: a medida que la cubierta forestal mengua, aumenta lógicamente la escorrentía de la lluvia, lo que favorece las inundaciones, la erosión del suelo y reduce la cantidad que se filtra en la tierra para recargar los acuíferos.
  4. No olvidemos, por otra parte, que en los bosques vive entre el 50 y el 90 por ciento de todas las especies terrestres, por lo que su retroceso va acompañado de una gravísima pérdida de biodiversidad. Y aún hay más problemas derivados de la reducción de la masa forestal: conforme se va facilitando el acceso a los bosques con carreteras para recoger los árboles talados, etc., éstos se hacen más secos y más susceptibles a los incendios, lo que reduce aún más la masa boscosa y ello, a su vez, hace que menos agua de lluvia se filtre en la tierra y así se abre una espiral realmente infernal.
  5. Y ello se relaciona con la pérdida de otro recurso natural: el suelo cultivable, justamente cuando nos encontramos en el momento de aumento de la demanda alimentaria más grande de toda la historia. Se trata de otro ejemplo de vinculación de múltiples problemas. Tenemos, por una parte, la incidencia del crecimiento de las ciudades y del número de carreteras a costa de suelos fértiles. Así, desde los años ochenta se pierden en China más de 400.000 hectáreas de tierras de labor cada año debido al auge de la construcción y al crecimiento industrial y lo mismo ocurre con otros países asiáticos, como Corea, Indonesia y Japón, en los que la rápida industrialización devora las tierras agrícolas y como consecuencia, deben importar más del 70 % de los cereales que consumen.
  6. Por otra parte, el uso de biocombustibles, como el bioetanol o el biodiésel, está impulsando el uso de maíz, soja, etc., que era destinado al consumo humano, lo que no sólo está contribuyendo a la escasez de estos productos sino que además está provocando deforestaciones para contar con nuevas superficies de cultivo, pérdida de biodiversidad e incremento de los costes en la industria alimentaria.
  7. Y no debemos olvidar esos recursos fundamentales –pero a menudo ignorados como recursos porque aparentemente “no cuestan dinero”- que suponen los sumideros (la atmósfera, los mares, el propio suelo) en los que se diluyen y en ocasiones se neutralizan los productos contaminantes fruto de la actividad humana. Y se trata de recursos que estamos también perdiendo: los suelos, los océanos, el aire, están saturándose de sustancias contaminantes. Particularmente grave es el hecho de que los océanos (que contienen unas 50 veces másCO2 disuelto que la atmósfera) y suelos como el permafrost ártico están transformándose, al elevarse la temperatura, de sumideros en fuentes de CO2 y metano, amenazando con un fatal incremento del efecto invernadero.

Una vez más podemos ver la vinculación de los problemas, sin que, desafortunadamente, podamos pensar en encontrar solución global. Diversos estudios advierten que, con este ritmo de consumo, de maltrato y uso indiscriminado, la humanidad necesitará dos planetas tierra para el año 2030. Hay grandes «deudores» y «acreedores» ambientales. Entre los primeros se cuentan Emiratos Árabes, Qatar, Israel, Australia y Estados Unidos y entre los segundos, Costa Rica, Bolivia, Gabón y Madagascar. Pero las soluciones a la situación de emergencia planetaria existen y han sido apuntadas por los mismos expertos que han señalado los problemas, se trata de poner en marcha, conjuntamente: (i) medidas tecnológicas, (ii) cambios de comportamientos y estilos de vida (Educación) y (iii) políticas gubernamentales locales e internacionales. Todas estas acciones necesitan que los líderes del mundo necesitan unión y disciplina para detener el deterioro de nuestro planeta.

Cyber-seguridad versus “La sociedad de control“

Durante el siglo XX el mundo tuvo expuesto a traumáticas experiencias políticas de enfoque totalitarias como las presentadas en 1984 de George Orwell (su representación del Estado tiránico como el represivo y omnipresente Gran Hermano) advertía los peligros que podría ocurrir con una mezcla de abuso de poder, tecnología y supresión de la libertad especialmente de la información. Es así como hoy es un peligroso problema el hecho indiscutible de la video-vigilancia “el Gran Ojo” que todo lo ve, al servicio y control total de los Estados (Big Brother).

Hoy la cifra de ciberataques está creciendo en forma exponencial más rápidamente que la tasa de crecimiento de la web, es algo que debe preocuparnos y hacernos conscientes de los riesgos que esto significa. Hablar de un Big Brother tecnológico tiene que ver con todo lo que hoy compartimos y usamos para comunicarnos, es hablar del ciberespionaje producido por grupos de hackers, o por las acciones de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional), que es la agencia de inteligencia del Gobierno de los Estados Unidos, quién con el pretexto de atacar al ciberterrorismo ha creado una red para tener acceso a nuestros datos personales y crear un expediente de TODAS nuestras actividades.

El sistema esbozado en el texto de Orwell se basa en la censura, la represión de los movimientos de oposición y sobre todo en la anulación de la individualidad. Mucho más parecido a lo que estamos viviendo en la sociedad occidental de Facebook y de Donald Trump. No un control estilo «la bota en la cara» sino algo más parecido a la apatía, la dispersión y el desinterés producido por la distracción y el egoísmo de la cultura del entretenimiento. Es difícil definir mejor lo que nos está pasando actualmente que como lo hizo Postman hace más de 30 años y por supuesto, Huxley hace 80. En este solo párrafo está el narcisismo y el híper-individualismo de la era digital, el mundo de las noticias falsas y de la pos-verdad, la burbuja de los filtros, el infotainment y demás malestares de la cultura de nuestros días, los cuales están zurcidos invisiblemente al tejido de la normalidad.

El internet se ha vuelto la nueva arma nuclear y es que hoy, los hackers o agencias de seguridad pueden controlar todo aquello que tenga una conexión de datos o una señal electromagnética, la información de los usuarios se ha vuelto una moneda con un gran valor, pues los perfiles sociales e información confidencial se venden muy bien en la Deep Web, ¿y lo peor?, somos nosotros los que les damos el acceso a nuestros datos personales.

Jesús Mejía, especialista en Ciberseguridad nos dice que los riesgos en la red son muchísimos, por ejemplo la aplicación de Angry Birds fue una de las aplicaciones que la NSA usó para espiar a millones de usuarios, y donde grupos de hacktivistas emplean Google Maps para obtener datos de posicionamiento, contactos, direcciones y teléfonos en los metadatos de fotos compartidas desde móviles en redes sociales como Facebook, Flickr, LinkedIn o Twitter. Por ejemplo la foto que tomas con tu dispositivo móvil y que amablemente compartes en tus redes sociales guarda información sobre ti, la foto guarda un registro de tu ubicación empleando el GPS, registra el nombre y serie de tu dispositivo… información suficiente para poder rastrearte en cuestión de segundos.

Cada vez que navegas o entras a un sitio web desde tu computadora o dispositivo móvil estás dejando un rastro digital, esto quiere decir que tu dirección IP o MAC address, permite generar un expediente sobre tus hábitos, la información que googleas, qué sitios visitas con mayor frecuencia; lo que hace posible descifrar tus intereses, tus conversaciones de Whatsapp son constantemente monitoreadas y generan un registro que se comparte con los proveedores de internet, cada vez que escribes un correo electrónico este tiene en los metadatos la información de tu conexión por lo cual también pueden rastrearte.

El crecimiento y uso de las redes sociales o la descarga de aplicaciones puede sonar muy trendy, sin embargo la mayoría desconoce que debe tener mayor cuidado con lo que comparten, usan y descargan, esto no es porque la NSA los vaya a espiar, sino porque la red está infectada de ciberdelicuentes que buscan un espacio para entrometerse en los sistemas.

Por ejemplo cada vez vemos más autos inteligentes o que cuentan con un sistema de infoentretenimiento, con lo cual se ha demostrado que también son vulnerables a los ciberataques; como el caso de Jeep y Chrysler en donde su sistema UConnect tiene vulnerabilidades con los cuales se puede controlar el encendido, radio, el sistema de frenos, volante y acelerador. Otro aspecto que se desconoce es que la información que guardamos en el vehículo como llamadas, mensajes, libreta de direcciones o correos pueden ser extraídos remotamente haciéndonos vulnerables.

Las llamadas telefónicas conocidas como phreaking es otro de los riesgos, si alguna vez has estado hablando y de repente tu teléfono se calienta más de lo normal, esto puede ser una señal, al igual si escuchas demasiado eco en una llamada es otro de los síntomas, ya que al igual que pasa cuando llamas a un programa de radio y escuchas tu llamada, el audio se vicia y este genera una réplica.

El ingresar a hotspots gratuitos es un riesgo, ya que muchas de las redes que encontramos tienen hijackers que permiten capturar toda la información que pasa por la red, esto quiere decir registrar contraseñas de redes sociales, bancos y sitios web. Otra modalidad es que algunos montan una página de bienvenida diciendo que el sitio es gratuito y que para usarlo necesitan solo escribir su usuario de correo, en verdad no lo hagan ya que están dando acceso a su información. De hecho las empresas no crean políticas para la conexión de sus equipos lo que también permite que si el empleado sale a la calle y se conecta a una red, este pueda perder información confidencial de la empresa.

Si bien, no se trata de que tengamos miedo de la tecnología o al internet, sí debemos tomar medidas de precaución para proteger nuestra identidad e información para ser de cierta manera invisibles para el ojo del Big Brother tecnológico, ya que con el crecimiento del internet de las cosas, cada vez arrojamos más datos en cada objeto con el que interactuamos, pasando por alto los filtros de seguridad que debemos adoptar a nuestras vidas. Por ello algunos consejos:

  1. Crea filtros de seguridad en tus canales sociales.
  2. Desactiva los servicios de geolocalización.
  3. Revisa los permisos que otorgas a las aplicaciones que instalas en tus dispositivos.
  4. Usa conexiones VPN para poder cambiar tu rastro digital.
Entonces: ¿Qué es lo mas importante que estamos viviendo hoy en día?

Como conclusión sumando todo lo que he presentado en esta reflexión, hoy estamos viviendo una nueva era tecnológica donde nos interconectamos con todo nuestro entorno físico y virtual. La presencia de la Nanotecnología, Biotecnología, Infotecnología, Ciencias Cognitivas y otras como las revolucionarias Neurociencia y Física Cuántica, están cambiando la forma de hacer ciencia. Todo está enfocado a CREAR un nuevo ser humano (Transhumano) que incluso deberá poder sobrevivir en un nuevo ecosistema planetario ya sea en la Tierra, una Tierra completamente distinta a la que hoy conocemos o para vivir en otro planeta del Universo con condiciones muy distintas.

Hasta ahora nos hemos preocupado en indagar y buscar un planeta con condiciones parecidas a nuestra Tierra, donde exista agua, oxígeno, entre otras condiciones que garanticen la sobrevivencia del humano de hoy. Sin embargo, lo que estamos por vivir en el corto plazo (antes de 10 años) es la creación de un ser Transhumano, por así llamarlo, que podrá vivir incluso, en condiciones distintas a las de nuestro planeta. Los riegos que conllevan el acceso masivo, inmediato y muy barato a esta nueva forma de hacer ciencia para el bien y obviamente para el mal, obliga a que estos cambios deberán hacer de ese nuevo ser humano, uno resistente o casi inmune a la destrucción masiva, para que realmente sobreviva y extienda su legado dentro o fuera de nuestro planeta.

Rafael Beltran

Enero 2018


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